Por Eva Moreno De Mesa 1 de abril de 2026
Hoy no he ido a mi clínica. No he planificado citas, ni revisado presupuestos, ni contestado WhatsApps de tutores preocupados, ni comentado informes clínicos con mis veterinarias… Hoy, después de varios años dedicándome a la salud animal, vuelvo a mis orígenes. Las protectoras son lugares donde llegan historias que otros deciden dejar atrás. Donde llegan los peludos y también las consecuencias emocionales del abandono. Como enfermera veterinaria y empresaria del sector en los últimos años, me he acostumbrado a trabajar con animales que tienen una familia detrás. Con tutores que preguntan, que se preocupan, que buscan soluciones. Pero aquí, muchos llegan sin nada de eso. Sin historial. Sin nombre. Sin nadie. Y eso cambia completamente la mirada. La historia de APA Peludines sin Suerte es la de un movimiento hecho a pulso: En 2016, un grupo de amantes de los animales creó un sencillo grupo en Facebook con un objetivo muy humilde: ayudar a los gatos callejeros que veían y que nadie atendía. Lo que comenzó como subastas solidarias de objetos donados para conseguir alimento y medicación, poco a poco se fue transformando en algo mucho más grande. En pocos meses, decidieron dar un paso más y formalizarse como asociación protectora registrada, consolidando un trabajo que ya no era ocasional, sino constante. Desde sus inicios, la protectora ha funcionado de una forma muy particular y profundamente humana: los animales eran acogidos y cuidados por una red de casas de acogida gestionadas por voluntarios, donde reciben el cariño, la recuperación y la preparación necesarios antes de encontrar una familia para siempre. Lo que al principio fue una iniciativa modesta basada en la solidaridad, se ha convertido en una red de más de 50 personas voluntarias que se organizan para que los animales bajo su cuidado estén siempre atendidos. Es impresionante pensar que detrás de cada ladrido, cada ronroneo o cada patita temblorosa que ves en las publicaciones, hay personas dedicando su tiempo, su energía y su corazón. Pero, además de rescatar y acompañar en procesos de recuperación, Peludines sin Suerte ha ido ganando presencia en su comarca, El Bierzo (León), participando en campañas de concienciación —como marchas caninas solidarias— y colaborando con entidades públicas para apoyar programas como el control ético de colonias felinas, siempre con el objetivo de mejorar la vida de los animales más vulnerables de la zona. Esta historia de crecimiento desde la constancia, la cooperación y la empatía no solo define a la asociación, sino que marca el tono de cada día de voluntariado: no se trata solo de cuidar la salud física de los animales, sino de tejer redes de afecto y compromiso para que ninguna historia de abandono quede sin respuesta. Porque, aunque desde fuera es fácil pensar que “alguien se encarga”, la realidad de una protectora es otra: el coste sanitario, la logística invisible, el desgaste emocional y las decisiones difíciles que nadie cuenta. Aquí encuentro hoy un lugar de luz, lleno de segundas oportunidades sostenidas por personas que, sin hacer ruido, dedican su tiempo y su energía a recomponer vidas rotas. Así empezó mi vínculo con los animales, que ahora vuelvo a comenzar con presencia, conciencia y muchas ganas de reaprender desde otro lugar. Porque cada historia merece ser contada. Es solo cuestión de echarle OTRA MIRADA.
Por Eva Moreno De Mesa 14 de diciembre de 2025
Cuando llega el frío, muchos buscamos abrigo, calor y comodidad. Pero para miles de animales en refugios, el invierno supone uno de los momentos más duros del año. En casi toda España, las bajas temperaturas, la humedad y las heladas ponen a prueba cada día la resistencia de perros, gatos y otros animales que ya han pasado por situaciones difíciles. Los refugios realizan una labor inmensa y, muchas veces, silenciosa. Son espacios de cuidado, recuperación y esperanza, sostenidos casi por completo por el esfuerzo de personas voluntarias, donaciones y una vocación profunda por proteger la vida de todos los animales. Sin embargo, durante los meses de invierno, sus necesidades se multiplican: mantener a los animales calientes, sanos y alimentados requiere recursos constantes. Las camitas, mantas, toallas y textiles en buen estado se convierten en auténticos salvavidas. También el alimento, tanto seco como húmedo, y la medicación veterinaria que ya no se utiliza (siempre dentro de fecha y correctamente conservada) son de gran ayuda para aliviar la carga diaria de los refugios. Lo que para una casa puede ser un “ya no lo uso”, para ellos es bienestar, recuperación y, muchas veces, supervivencia. Desde @AnimalHadasOrg queremos hacer un llamamiento a la colaboración consciente. Ayudarles no solo es adoptar; también es apoyar, compartir y cuidar de forma colectiva. Cada gesto cuenta, cada donación suma y cada invierno se hace más llevadero cuando sabemos que no están solos. Si tienes materiales que puedan servir o deseas colaborar de alguna forma, ponte en contacto con nosotras. Juntas podemos tejer una red de calor, respeto y protección para quienes más lo necesitan. Te recomendamos entregar tu donación al refugio de tu municipio. Encuéntralo en la web de tu Ayuntamiento. También puedes acudir al punto de recogida en AnimalClinic Majadahonda. GRACIAS POR SUMAR.
Por Eva Moreno De Mesa 8 de diciembre de 2025
En AnimalHadas creemos que cada ser vivo es un pequeño universo que merece ser visto, escuchado y protegido. Así nace esta nueva era: como un espacio donde unir conocimiento, sensibilidad y acción para transformar la relación que tenemos con los animales y con el entorno que compartimos. Nuestra misión es sencilla, pero poderosa: fomentar una convivencia más compasiva , acompañando a las personas en el proceso de aprender, reflexionar y actuar desde el respeto. Queremos que este sea un lugar donde la educación, la salud animal y el nivel de conciencia se encuentren para generar un impacto real en la vida de quienes no tienen voz. A través de este blog iremos compartiendo información práctica, historias inspiradoras, recursos para mejorar el bienestar animal y reflexiones para cultivar una mirada más empática hacia todas las especies. Desde consejos veterinarios y herramientas educativas, hasta experiencias personales y proyectos que nos tocan el corazón: todo tiene cabida siempre que venga está realizado desde la intención y poniendo atención en el bienestar Creemos que la transformación empieza en lo pequeño: en un gesto de amabilidad, en una conversación, en una decisión informada. Si cada uno de nosotros da un paso, por pequeño que parezca, el camino colectivo se vuelve poderoso. Por eso, este espacio nace, si así lo sientes, también para ti: para que encuentres inspiración, compañía y guía en tu propio recorrido hacia un mundo más amable. Gracias por estar aquí y por formar parte de este movimiento. Que la magia de los animales nos siga recordando lo esencial: la vida florece donde hay amor, y el amor es respeto.
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